Crossfit
Aunque podría considerarse una tendencia reciente en el entrenamiento, el CrossFit ha sido una presencia constante durante casi dos décadas. Surgió por primera vez en el ámbito del fitness en el año 2000 y, desde entonces, ha ganado una gran dedicación y seguidores apasionados, así como también ha enfrentado ciertas críticas. No es ningún secreto que, en el pasado, los atletas de CrossFit han experimentado lesiones evitables, a menudo atribuidas al lema de ‘más grande, más fuerte, más rápido’ y, según algunos críticos, a la falta de énfasis en la técnica adecuada. No obstante, cuando se realiza de manera adecuada, el CrossFit puede ser una forma divertida y efectiva de mantenerse en forma, y el CBD podría ser un aliado para aprovechar al máximo esta rutina.
¿Cómo son los entrenamientos de Crossfit?
Los desafiantes ‘juegos’ de CrossFit combinan diversas actividades de entrenamiento de alta intensidad, como levantamiento de pesas, entrenamiento con pesas, gimnasia, natación, carrera, ciclismo, remo y más. Este enfoque tiene como objetivo el desarrollo integral de la fuerza y el acondicionamiento, variando las rutinas para desafiar al máximo el cuerpo. Cada sesión es única y no se centra en una parte específica del cuerpo o grupo muscular, como suele hacerse en un gimnasio convencional. En lugar de eso, el objetivo del CrossFit es la ‘aptitud física total’, preparando el cuerpo para destacar en cualquier esfuerzo atlético imaginable.
Si esta descripción suena como una forma intensamente competitiva de hacer ejercicio, es porque lo es. Los entrenamientos de CrossFit exigen completar una rutina en el menor tiempo posible. Como resultado, muchas personas pueden comprometer la forma en busca de velocidad, lo que puede tener serias implicaciones para sus cuerpos.
Los tirones musculares y las articulaciones doloridas no son los únicos riesgos asociados con el CrossFit. Investigaciones indican que un esfuerzo excesivo en este tipo de entrenamiento puede aumentar el riesgo de desarrollar rabdomiólisis inducida por el ejercicio, una condición en la que el ejercicio extremo provoca la muerte de las fibras musculares, liberando su contenido en el torrente sanguíneo y afectando los riñones. La intensidad de los entrenamientos CrossFit puede hacer que esta condición sea más probable si no se sabe cuándo detenerse o si el entrenador carece de experiencia y atención.
No obstante, esto no pretende disuadir a nadie de probar el CrossFit. Muchos gimnasios enseñan la forma adecuada y alientan a las personas a esforzarse al máximo sin exceder sus límites. Con el entrenador adecuado y el enfoque correcto, un gimnasio de CrossFit puede ser un excelente lugar para ponerse en forma mientras se disfruta de una comunidad de apoyo.
¿Cómo encaja el CBD en nuestro entrenamiento de CrossFit?
Dado que los intensos entrenamientos CrossFit pueden suponer un desafío tanto mental como físico, es esencial cuidar el cuerpo antes y después de cada sesión. En este contexto, entra en juego el cannabidiol (CBD). Como derivado del género de plantas de cannabis sativa, que incluye tanto el cáñamo como la marihuana, el CBD destaca como un compuesto natural y no psicoactivo que ha despertado un gran interés en la comunidad del fitness para mejorar los entrenamientos.
Veamos cómo el CBD puede ayudarte a sacar el máximo provecho de tu rutina CrossFit:
Recuperación
Después de una intensa sesión de CrossFit, es crucial proporcionar a tu cuerpo el tiempo necesario para recuperarse. La construcción muscular es uno de los objetivos principales del CrossFit, pero muchos no se dan cuenta de que este proceso implica el desgarro de las fibras musculares, que luego se reparan durante el descanso y el sueño. Aquí es donde el cannabidiol (CBD) puede ser un aliado valioso.
El CBD puede contribuir a mejorar la calidad del sueño, aunque su efecto no sea necesariamente sedante. Mientras algunos productos de CBD con altos niveles de mirceno, otro compuesto natural presente en la planta de cannabis, han demostrado tener propiedades sedantes, la mayoría de los productos de CBD actúan regulando el ciclo sueño-vigilia. Esto significa que ayudan a prevenir la somnolencia diurna, permitiendo que el cuerpo concilie el sueño de manera natural por la noche.
En este sentido, los beneficios del CBD son dobles: evita que te quedes dormido durante el entrenamiento y facilita un sueño reparador, dando tiempo al cuerpo para reconstruir los músculos después de la exigente sesión de ejercicio.
Alivio de dolores
Cuando se busca controlar el dolor, el CBD puede ser de gran ayuda, pero es importante destacar que no todos los aceites de CBD son iguales. Si el alivio del dolor es una prioridad, la elección de un aceite de CBD de espectro completo es clave. Estos aceites, además del CBD, contienen todos los demás cannabinoides presentes de forma natural en la planta de cannabis sativa, incluido el THC. Sin embargo, la cantidad de THC en estos aceites es tan baja (menos del 0.2 por ciento) que no causa ningún efecto psicoactivo.
El verdadero beneficio aquí es el efecto de entorno: un proceso en el cual la presencia de THC (que posee propiedades notables para aliviar el dolor) potencia las cualidades analgésicas de otros cannabinoides como el CBC. Aunque el THC a menudo tiene una mala reputación en los medios de comunicación, su capacidad comprobada para reducir el dolor es una razón significativa por la cual muchas personas están optando por sustituir sus analgésicos recetados por productos derivados del cannabis, como el aceite de CBD.
Anti Inflamatorio
Aunque pueda resultar desagradable, experimentar inflamación después de un entrenamiento es completamente normal. Este proceso es parte natural del sistema inmunológico, encargado de eliminar los restos de células muertas y reparar aquellas que han sufrido daño, lo cual es inevitable al realizar actividades físicas intensas como levantar pesas o realizar ejercicios de alta intensidad. Sin embargo, el exceso de inflamación puede convertirse en un problema significativo para el cuerpo, prolongando los tiempos de recuperación e incluso provocando lesiones adicionales si no se aborda adecuadamente. ¿La buena noticia? Si experimentas inflamación ocasional o persistente después del entrenamiento, el CBD puede ser una solución para calmarla.
El CBD actúa como un antiinflamatorio natural al interactuar con el sistema endocannabinoide del cuerpo, una red de receptores que regula diversas funciones, incluida la respuesta inmunológica. Numerosos estudios respaldan su eficacia en condiciones inflamatorias como la artritis, y lo mejor de todo es que tiene pocos efectos secundarios en comparación con los medicamentos antiinflamatorios tradicionales, que pueden causar daño hepático y problemas cardíacos.
Conclusión
En la búsqueda de inspiración para entrenar, no hay duda de que CrossFit puede proporcionar la motivación necesaria, independientemente de tus preferencias. Ya sea que te enfrentes a 100 repeticiones de golpes de pesas rusas, realices 20 minutos de sentadillas intensas o te embarques en una carrera de un kilómetro con balones medicinales de 5 kilos bajo cada brazo, CrossFit te desafía a descubrir los límites superiores de tu resistencia y a esforzarte para alcanzar nuevos objetivos. Sin embargo, estar en forma va más allá de simplemente realizar repeticiones infinitas o establecer récords personales.
Es fundamental recordar por qué comenzaste a ir al gimnasio en primer lugar: cuidar de tu cuerpo. Aunque desafiarte a ti mismo es crucial, también lo es el autocuidado, y es aquí donde el CBD puede convertirse en la combinación perfecta para tu rutina de CrossFit.