¿Es legal el CBD en España? ¿Y en Europa?
En la actualidad, en España, el empleo, fabricación y comercialización de productos con CBD es completamente legal, siempre y cuando dichos productos estén destinados exclusivamente para uso externo y no para su consumo alimenticio.
La cuestión de la legalidad del cannabis es un tema complejo en muchos países, donde su cultivo, distribución y consumo están sujetos a las leyes pertinentes. Esto se debe a que la planta no solo se utiliza con fines medicinales, sino también recreativos, gracias a la presencia de THC, que confiere propiedades psicoactivas.
Sin embargo, al aislar el CBD del cannabis, surge la pregunta de cómo afectan a esta molécula las normativas y leyes establecidas por diversas instituciones encargadas de regular alimentos y medicamentos.
En la década de los 60, debido al aumento del consumo de drogas, la ONU estableció un convenio en el que 53 países acordaron limitar el uso de drogas psicotrópicas exclusivamente con fines médicos y científicos. Actualmente, 176 países forman parte de este acuerdo, conocido como el Convenio de Viena de 1971. En este tratado, se prohíbe el uso recreativo de todas las sustancias que afecten la mente, incluido el cannabis en cualquier forma, pero especifica que el compuesto prohibido es el tetrahidrocannabinol (THC), excluyendo al cannabidiol (CBD).
Aunque algunos puedan pensar que el consumo de CBD no está sujeto a restricciones, no es así. Lograr un CBD completamente libre de THC aún no es posible, por lo que cada país de la Unión Europea establece sus porcentajes máximos permitidos de THC (máximo 0.2%) en productos que contienen CBD.
A pesar de que España ha sido pionera en el consumo medicinal de cannabidiol, existen condiciones y limitaciones que afectan a los científicos que desean estudiar este compuesto y sus efectos en diversos tratamientos. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), en conjunto con la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), desempeñan un papel fundamental en la regulación del consumo de cannabis y sus componentes en España.
La AEMPS y su regulación sobre el uso del CBD
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) desempeña un papel crucial en la regulación de la fabricación de medicamentos y productos cosméticos en España. Además, tiene la responsabilidad de aprobar o rechazar ensayos clínicos relacionados con el estudio de compuestos químicos destinados al consumo humano.
Dentro de sus funciones, la AEMPS autoriza el cultivo, distribución, exportación e importación del cannabis medicinal. Hasta la fecha, ha concedido la autorización a aproximadamente diez empresas para llevar a cabo estas actividades. Asimismo, ha otorgado autorizaciones a seis laboratorios y empresas para realizar los estudios necesarios sobre el cáñamo industrial.
Tanto la AEMPS como la Unión Europea establecen que el máximo porcentaje de THC permitido en los cultivos medicinales de cannabis es del 0.2%. Este nivel se considera no psicoactivo en relación con la cantidad de CBD que suele estar presente en este tipo de cultivos.
Cabe destacar que cultivar cannabis sin el permiso de esta entidad es ilegal, independientemente del nivel de THC que pueda tener. Esto implica que cualquier institución interesada en trabajar en el cultivo y producción de cannabis medicinal debe presentar una solicitud ante la AEMPS y cumplir con los requisitos necesarios para obtener la aprobación o el rechazo.
A pesar del crecimiento millonario de la industria del CBD, no todos los productos ofrecidos cumplen con los controles necesarios para obtener la aprobación de la AEMPS y otras instituciones reguladoras.
Para cumplir con las demandas de la AEMPS en la autorización del cultivo de cannabis, es imperativo documentar claramente el propósito de dicho cultivo, ya sea con fines médicos, científicos, estéticos o de investigación. Además, se debe proporcionar información sobre el origen de las semillas, las medidas de seguridad implementadas por la empresa, las instalaciones utilizadas y las herramientas específicas para este tipo de trabajo. También es necesario presentar un informe detallado que especifique los detalles químicos de la planta, incluidos los niveles de THC y CBD que contiene.
¿Qué dice la OMS (Organización Mundial de la Salud) sobre el uso del CBD?
En lo que respecta a la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta desempeña un papel crucial al proporcionar información esencial sobre las implicaciones del consumo de CBD. Esto se logra a través de la realización de estudios exhaustivos que evalúan tanto los efectos positivos como los negativos, identificando las enfermedades que pueden tratarse con este medicamento, entre otros aspectos relevantes.
¿Cuál es el propósito detrás de estos esfuerzos de la OMS? No solo busca aclarar la seguridad de un medicamento para el público, sino también influir en las legislaciones nacionales mediante informes detallados. En el caso del CBD, la OMS ha llevado a cabo estudios que han concluido que este compuesto no es perjudicial para la salud y no genera adicción. Por el contrario, se ha demostrado que posee propiedades curativas beneficiosas para una amplia gama de enfermedades.
Los resultados positivos de los estudios de la OMS han llevado a la recomendación de retirar el CBD de las listas de drogas y estupefacientes. Además, se sugiere reubicar al cannabis de la lista IV de sustancias prohibidas a la lista I. Esto implicaría que el cannabis ya no recibiría el mismo tratamiento legal que sustancias considerablemente más peligrosas, como la heroína. Sin embargo, la decisión final de eliminar o mantener al cannabis en estas listas recae en otras entidades, como la Comisión de Drogas y Narcóticos, y las legislaciones individuales de cada país. Estas entidades deben determinar si el cannabis debería ser retirado de las listas peligrosas, ajustando así los acuerdos legales asociados.
Autoridad Europea de la Seguridad Alimentaria y el uso del CBD
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) juega un papel esencial en la protección de los consumidores contra los riesgos asociados con la cadena alimentaria. A través de la recopilación de datos científicos y la colaboración con países de la Unión Europea y otras entidades internacionales, la EFSA proporciona asesoramiento basado en información fundamentada.
Los consumidores europeos se benefician significativamente de esta entidad, ya que es la responsable de gestionar la información crítica sobre los riesgos en la cadena alimentaria. Este control exhaustivo es posible gracias a la colaboración de instituciones tanto españolas como de toda la Unión Europea.
Hasta el momento, la EFSA no ha clasificado al CBD como un producto apto para el consumo humano, lo que implica la prohibición de su venta como producto alimenticio. En consecuencia, en conjunto con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), se ha ordenado la retirada del mercado de todos los productos alimenticios que contienen CBD.
A pesar de estas medidas, algunos han encontrado lagunas legales para continuar comercializando productos de CBD como alimentos, aprovechando regulaciones de libre comercio dentro de la Unión Europea. Esto permite la venta de CBD importado desde países de la UE donde dicha acción es completamente legal.
La retirada de productos como el aceite de CBD ha generado complicaciones para aquellos que dependían de estos tratamientos, ya que muchos han enfrentado dificultades para obtener información sobre cómo acceder a estos productos durante este período.
¿Cuáles son las formas legales de consumir CBD en España?
Como hemos detallado anteriormente, la venta de productos de CBD como alimentos en España está prohibida, lo que puede generar confusiones entre los usuarios interesados en este complemento cannábico. Esto plantea la pregunta: ¿Cuáles son los productos a base de CBD que se pueden consumir legalmente en España?
En la actualidad, solo los productos registrados como cosméticos no destinados al consumo humano pueden comercializarse legalmente en España. Para que un producto de CBD cumpla con estas condiciones, debe indicar claramente en la etiqueta que es exclusivamente para uso externo o tópico.
Esta restricción ha llevado a muchas empresas a modificar el etiquetado de sus productos destinados originalmente al consumo humano para clasificarlos como productos cosméticos, aunque el contenido sea el mismo.
En el mercado español, encontrarás una variedad de productos a base de CBD, como bálsamos para aliviar el dolor muscular, cremas hidratantes para el cuidado de la piel, productos regeneradores, champús y más. Muchos de estos productos pueden ayudar a aliviar inflamaciones y favorecer la recuperación de diversos problemas cutáneos, como la dermatitis y la psoriasis.
Legalidad del CBD en los diferentes países de la Unión Europea
La Unión Europea, compuesta por 27 países, cuenta con una ley de libre comercio que facilita la adquisición de productos entre sus estados miembros. Esto significa que una persona en España puede comprar productos disponibles en Alemania sin complicaciones.
Aunque la mayoría de los países de la Unión Europea comparten la restricción de permitir solo productos de CBD con un contenido de THC inferior al 0.2%, las leyes nacionales varían en cuanto al uso, la comercialización y la distribución del Cannabidiol. A continuación, ofrecemos un breve resumen de cómo abordan estos aspectos algunos de estos países.
Alemania, Eslovenia, Bulgaria, Chipre, Grecia, Hungría, Irlanda, Polonia, son los países que se apegan a la ley de productos de CBD con una cantidad de THC menor a 0.2%. Considerando esto, se puede decir que mientras se cumpla esa ley, el CBD es clasificado como un producto de consumo humano.
Francia permite el cultivo de cannabis sativa para la extracción del CBD, siempre que los niveles de THC sea inexistentes.
Ámsterdam tiene legalidad tanto para el cannabis como para el aceite de CBD; en el caso del Cannabis, no puedes poseer más de 5gr a la vez.
En Reino Unido es legal comercializar productos de CBD como suplemento alimenticio con fines medicinales, pero es necesario tener una autorización emitida por la MHRA.
En Italia se puede cultivar Cannabis o Cáñamo Industrial libremente para la extracción del CBD con índices de THC que no sobrepasen el 0.6%.
En Suiza no existe una ley que prohíba el uso del CBD, sin embargo, existen leyes que apoyan el cultivo de Cannabis Sativa con niveles de THC menores a 1%.
Republica Checa es el principal consumidor de Cannabis en Europa, aquí podrás tener entre 10g y 15g de cannabis sin tener problemas de ningún tipo. Sin embargo, está completamente prohibida la venta de cannabis en este país, por lo que a su vez les permiten a las personas cultivar hasta un máximo de 5 plantas para que puedan acceder fácilmente a ella.
En países como Austria, Portugal, Croacia, Estonia, Finlandia, Letonia, Rumania y Suecia, existen leyes que prohíben el comercio, distribución y consumo de THC, pero al no existir una ley que prohíba el consumo de CBD se considera legal dentro de los parámetros establecidos por la Unión Europea.
Dinamarca y Malta tienen ciertas restricciones para la legalidad del CBD, como un máximo de 0.2% de THC y una receta médica para que puedas acceder al Cannabidiol.
En Países como Eslovaquia y Bélgica, es completamente ilegal cualquier sustancia que provenga del cannabis o cáñamo, por lo que esto incluye al CBD.
Luxemburgo tiene establecido que para consumir CBD de forma legal, no debe excederse un límite de 0.3% de THC en el producto.
Por último, tenemos a Lituania, quienes desde hace 6 años permiten el cultivo legal de Cannabis medicinal, con el fin de extraer y aprovechar los beneficios del CBD.
Conclusión
Esta valiosa información nos permite concluir que, a pesar de las restricciones legales que pueden dificultar el comercio del Cannabidiol, aún existen vías legales para obtenerlo.
Los avances científicos continuos han contribuido gradualmente a la creciente legalización tanto del cannabis en general como del CBD en particular. Esto abre la puerta para aprovechar plenamente todas las propiedades beneficiosas que esta planta nos ofrece.