Glaucoma
En la actualidad, el CBD está experimentando un cambio significativo como tratamiento para diversas enfermedades, mostrando su capacidad para reducir o incluso eliminar síntomas. Este compuesto del cannabis se destaca por sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, analgésicas, neuroprotectoras, entre otras. Sin embargo, como cualquier medicamento, presenta ciertas desventajas en algunas enfermedades.
¿Cómo se comporta el CBD en el tratamiento del glaucoma? ¿Logra superar los desafíos asociados con esta enfermedad ocular tan común? A continuación, exploraremos información relevante que arrojará luz sobre estas interrogantes.
Hablemos un poco del glaucoma
Esta enfermedad ocupa el primer lugar entre las causas más comunes de ceguera en personas de la tercera edad. De manera progresiva, el glaucoma daña el nervio óptico, generalmente cuando se acumula fluido delante del ojo, provocando un aumento en la presión intraocular (PIO) y causando un daño gradual.
Existen dos tipos principales de glaucoma: el glaucoma crónico de ángulo abierto y el glaucoma de ángulo cerrado, también conocido como glaucoma de ángulo estrecho.
A lo largo de los años, se han empleado diversas formas de tratamiento para esta enfermedad, desde gotas oftálmicas hasta cirugías y tratamientos con láser. Sin embargo, con el descubrimiento de los beneficios del cannabis para varias enfermedades, se han realizado pruebas para evaluar su efectividad en el glaucoma, con resultados tanto positivos como negativos.
Para comprender la relación entre el CBD y el glaucoma, es fundamental considerar su principal causa de daño ocular: la PIO. Además, es esencial tener en cuenta los síntomas asociados, como el intenso dolor en el ojo, los vómitos, el dolor de estómago, los dolores de cabeza, entre otros.
Investigaciones con CBD en el tratamiento del glaucoma
Así como cualquier medicamento, el CBD de origen natural ha sido sometido a diversos estudios realizados por científicos. No obstante, este compuesto no fue el único en ser parte de estos experimentos, ya que también fue acompañado por el resto de sus componentes hermanos del cannabis, en especial el tetrahidrocannabinol o THC, el cual abordaremos en este tema.
En un estudio llevado a cabo con seis pacientes que padecían de hipertensión ocular o estaban en las primeras etapas del glaucoma de ángulo abierto, se administraron dosis tanto de THC como de CBD para observar los resultados. A través de un spray oromucosal, se suministraron 5 mg de tetrahidrocannabinol o THC vía sublingual en una dosis única. Este experimento reveló una reducción significativa de la presión intraocular dos horas después de la administración, aunque este efecto fue temporal. Por otro lado, se administró cannabidiol o CBD en una dosis única de 20 mg vía sublingual, con un contenido de 1 mg de THC, sin mostrar resultados positivos ni negativos.
Sin embargo, al realizar una prueba con una sola dosis de 40 mg de CBD, también vía sublingual y con un agregado de 2 mg de THC, el paciente presentó un aumento notable de la presión intraocular cuatro horas después de la administración, resaltando que fue un efecto transitorio.
Un estudio aleatorio y no controlado también contribuyó a la información de esta investigación, mostrando una cierta mejora en la presión intraocular de pacientes con glaucoma de ángulo abierto en etapa terminal que no respondían a los medicamentos ni a las cirugías. Esto ocurrió tras la administración de THC de 2,5 a 5 mg vía oral hasta una dosis máxima de 20 mg/día durante un período de 3 a 36 semanas. Algunos pacientes abandonaron el tratamiento debido a los efectos psicotrópicos y adversos del tetrahidrocannabinol, mientras que otros parecieron desarrollar tolerancia al compuesto.
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Indiana y publicado en la revista Investigative Ophthalmology & Visual Science describió que, en ratones a los que se les aplicó CBD en forma de gotas oculares con extracto de CBD, se observó un aumento del 18% en la presión intraocular o PIO al menos cuatro horas después de la administración de la dosis. Estos resultados, junto con los de otras investigaciones, llevaron a la misma conclusión de que el CBD podría ser un factor de riesgo para el glaucoma, según comentó el científico asociado del Departamento de Ciencias Psicológicas y del Cerebro de la universidad, Alex Straiker.
Además, el estudio también demostró que el efecto del THC en la disminución de la presión intraocular fue diferente tanto en mujeres como en hombres. En los hombres, la presión intraocular disminuyó un 30% después de 8 horas de la dosis administrada y un 22% después de 4 horas. En cuanto a las mujeres, esta disminución fue menor, obteniendo un descenso del 17% después de 4 horas de administración, y no se observó ningún cambio en la presión después de 8 horas.
La distinción observada entre hombres y mujeres, junto con el hallazgo de que el CBD podría agravar la presión en el ojo, el factor de riesgo principal para el glaucoma, constituyen aspectos cruciales de este estudio», señaló el científico Alex Straiker. «También es relevante destacar que el CBD contrarresta activamente los efectos beneficiosos del THC, añadió.
¿Por qué el THC sí y el CBD no en el tratamiento del glaucoma?
Tetrahidrocannabidiol (THC)
El componente psicoactivo del cannabis, conocido como THC, demuestra ser eficaz en el tratamiento del glaucoma al interactuar con receptores específicos del sistema endocannabinoide. Estos receptores, especialmente CB1 y CPR18, desempeñan un papel crucial al reducir la presión intraocular. La investigación llevada a cabo por científicos de la Indiana University fue fundamental para descubrir estos receptores, proporcionando un avance significativo al entender el mecanismo mediante el cual el THC logra disminuir la presión intraocular. Este descubrimiento, que tiene más de 50 años de evidencia respaldándolo, ofrece nuevas perspectivas para futuras investigaciones sobre el uso de cannabinoides en el tratamiento de la presión intraocular.
Cannabidiol (CBD)
El CBD, un componente central del cannabis sin efectos psicoactivos, no se recomienda para el tratamiento del glaucoma. Esto se debe a que una de las funciones del CBD en el organismo es reducir la presión arterial y controlar el estrés al aumentar el flujo sanguíneo durante períodos de estrés.
Al actuar como vasodilatador, el CBD facilita la circulación sanguínea al relajar las células lisas dentro de los vasos sanguíneos, lo que resulta en la eliminación de la presión ejercida sobre las arterias. Sin embargo, esta acción podría contrarrestar los beneficios necesarios para el tratamiento específico del glaucoma, donde se busca reducir la presión intraocular de manera selectiva.
Entonces, ¿Puedo usar cannabis para el tratamiento del glaucoma?
Es viable emplear los compuestos cannabinoides presentes en el cannabis para tratar el glaucoma, siempre y cuando se sigan ciertas recomendaciones para evitar un manejo inadecuado que pueda afectar la salud. A continuación, se detallan algunos parámetros importantes:
1. Se aconseja el uso de aceites con concentraciones más altas de THC y menores de CBD, ya que actualmente, el THC es respaldado por la ciencia por su capacidad para reducir la presión intraocular.
2. La dosificación correcta es crucial, por lo que encontrar la cantidad adecuada para tu organismo es esencial para lograr resultados positivos. Puedes consultar tablas de dosificación para orientarte.
3. Siempre es recomendable consultar a tu médico de confianza, quien podrá indicarte la dosis adecuada y el tipo de aceite según su contenido de cannabinoides.
4. Dosis de CBD superiores a 40mg pueden aumentar significativamente la presión intraocular, por lo que es crucial administrar con cuidado el consumo de cannabinoides.
¿En qué podría ayudar el CBD en el glaucoma?
A pesar de haber establecido que la función del CBD en el tratamiento del glaucoma es perjudicial para esta enfermedad, existen otras propiedades del CBD que podrían resultar beneficiosas en este contexto, como los efectos secundarios de la enfermedad previamente mencionados en el artículo.
Dado que el CBD posee propiedades analgésicas al actuar sobre los receptores endocannabinoides, podría contribuir a controlar o reducir la intensidad de los efectos secundarios del glaucoma, como el intenso dolor de estómago, el dolor de cabeza y el dolor ocular. No obstante, antes de usarlo, sería recomendable consultar con su médico.
Un dato de interés sobre el CBD y el glaucoma es la posibilidad de que funcione contra uno de los efectos descritos en un estudio basado en una encuesta con un alcance de 6,700 personas mayores de 40 años en Estados Unidos. Estas personas respondieron preguntas sobre el sueño, mostrando una posible relación entre el glaucoma y los problemas de sueño.
El estudio analizó datos recopilados de 2005 a 2008 de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición, en la cual los participantes, afectados por un evidente daño del nervio óptico y pérdida de la visión en ciertas áreas del campo visual, se sometieron a pruebas específicas para evaluar esta pérdida y su grado de afectación. Los participantes también respondieron preguntas sobre sus patrones de sueño, y los resultados llevaron a los investigadores a deducir que existe una asociación entre el glaucoma y los problemas de sueño.
En resumen, debido a las funciones reguladoras del sueño que ofrece el cannabidiol o CBD, este podría ser útil para combatir este efecto secundario del glaucoma. Sin embargo, es necesario realizar más estudios para confirmar esta posibilidad, por lo que se recomienda estar informado sobre los avances en la investigación del CBD.
Conclusión
De esta manera, llegamos a la conclusión de que, basándonos en las investigaciones llevadas a cabo a lo largo de los años por destacados investigadores, los cannabinoides se posicionan nuevamente como una excelente opción de tratamiento para diversas enfermedades. Sin embargo, en el caso del glaucoma, colocamos al THC como la primera opción en el tratamiento, ya que es el único de los dos compuestos que posibilita la reducción de la principal causa del avance del glaucoma: la presión intraocular o PIO.
Por otro lado, el CBD podría tener un papel útil en cantidades menores o contribuir de manera modesta a la disminución de los efectos secundarios del glaucoma. Sin embargo, se necesitan más investigaciones para llegar a conclusiones concretas que respalden la utilización regulada del cannabidiol.
Aunque la investigación ha resaltado más aspectos positivos que negativos de este compuesto, la disminución del cannabidiol como tratamiento no es significativa en comparación con la extensa lista de beneficios respaldados científicamente que el CBD puede aportar.
Finalmente, aconsejamos a los consumidores que eviten ciertas empresas que intenten proporcionar información falsa y/o comercializar productos con un alto contenido de CBD para el tratamiento del glaucoma.