Presión arterial
Uno de los efectos más frecuentes del CBD o cannabidiol es inducir la relajación en el individuo, lo que ha demostrado ser beneficioso para abordar los trastornos del sueño asociados con diversas enfermedades. Incluso en personas sin enfermedades específicas, el CBD contribuye a mejorar la rutina diaria al proporcionar un descanso adecuado.
Cuando se trata de individuos hipertensos, la capacidad del CBD para inducir la relajación se convierte en una interacción potencialmente beneficiosa. La relajación inducida por el CBD puede ayudar a reducir la probabilidad de que el ritmo cardíaco se eleve. Sin embargo, surge la pregunta: ¿Es completamente seguro el uso de CBD para tratar la presión arterial elevada? ¿Existen posibles efectos negativos?
A lo largo de este artículo, nos sumergiremos en este tema, utilizando la ciencia como guía para comprender cómo el cannabidiol afecta nuestro sistema cardiovascular. Exploraremos cada detalle para esclarecer los beneficios de esta asombrosa planta en el tratamiento de la hipertensión, proporcionando respuestas a todas tus preguntas al respecto.
La presión arterial y su elevación
Como es probable que ya sepamos, el sistema cardiovascular es responsable de suministrar sangre a cada rincón de nuestro organismo. Su constante movimiento, combinado con una dieta adecuada, promueve la salud cardíaca del paciente. Cuando nos referimos a presión arterial, hablamos de la fuerza ejercida por la sangre contra las paredes de las arterias.
Cuando esta afección se presenta, la denominamos presión arterial alta, tensión arterial alta o hipertensión. Julián Segura, presidente de la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial, desarrolló un concepto práctico para explicar a un público general qué significa esta anomalía de la presión arterial. Utilizó la metáfora de la tubería del desagüe en casa, representando las arterias, y el agua que fluye por ellas representa la sangre.
Para mantener un correcto funcionamiento y evitar el daño de las arterias, es necesario regular un flujo sanguíneo adecuado, impidiendo así una subida del ritmo cardíaco que podría perjudicar al paciente.
En España, más de 14 millones de personas padecen hipertensión, una condición que puede agravarse si no se trata a tiempo o de manera regular, lo que puede provocar infartos al miocardio, mala circulación, entre otros problemas.
Existen numerosos medicamentos efectivos para tratar esta afección, tanto convencionales como naturales. Cada tratamiento dependerá del estado de hipertensión del paciente y de su organismo.
La sintomatología durante un episodio de hipertensión incluiría mareos, dolor de cabeza intenso, a menudo centrado en el ojo debido a la presión intraocular, sudoración, agitación, desmayos en algunas ocasiones y dolor retroesternal. Las causas pueden ser hereditarias o relacionadas con la alimentación, con factores de riesgo como la obesidad, el sedentarismo y la mala circulación sanguínea.
Se recomienda la asistencia a un cardiólogo si se experimentan algunos de los síntomas mencionados o si se lleva una dieta poco saludable, acompañada de sedentarismo y antecedentes familiares de hipertensión, al menos una o dos veces al año. Esto permitirá evaluar un posible diagnóstico y recibir un tratamiento adecuado.
Investigaciones sobre el CBD en la hipertensión
Los estudios que se presentan en este artículo respaldan y concretan el efecto positivo del CBD sobre el aumento de la presión arterial.
En un estudio de 2016, investigadores de Estados Unidos, Israel, Hungría, Suiza y Taiwán analizaron el comportamiento del CBD en la miocarditis. La investigación buscó aprovechar el beneficio antiinflamatorio del cannabidiol en la inflamación del miocardio. Utilizando un modelo animal con esta afección, se obtuvo una atenuación del antígeno inmunitario CD3 y CD4, lo que resultó en una disminución de la inflamación de las paredes cardiacas. Este efecto redujo el riesgo de insuficiencia cardíaca y contribuyó a la recuperación del estado normal.
En otro estudio de 2015, llevado a cabo por diversos investigadores asiáticos, se observó la acción del CBD en pacientes que habían sufrido un infarto. La investigación, realizada en animales mediante la inducción de infartos en conejos, administró dos dosis de 100 mcg/kg de CBD. Esto resultó en una reducción del tamaño del infarto agudo de miocardio (IAM) y promovió la restauración de la función del ventrículo izquierdo. Los investigadores concluyeron que el CBD podría ser potencialmente útil para mejorar la recuperación de pacientes postinfarto.
En un estudio de 2006, se exploró la relación entre diversos factores de riesgo, como el tabaco y el alcohol, incluido el consumo de marihuana, con el desarrollo de riesgo cardiovascular en adultos jóvenes. Al final del estudio, se demostró que el consumo de marihuana no tenía relevancia en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, a diferencia del alcohol y el tabaco.
Un estudio más antiguo, de 1974, evidenció la participación del compuesto psicoactivo del cannabis, el THC, en la disminución de la presión arterial y la frecuencia cardíaca en gatos. Esta acción se logró mediante una interacción con el sistema nervioso central, probablemente a través del receptor endocannabinoide CB1.
Un estudio de 2017 buscó comprobar si el CBD tenía propiedades para reducir la presión arterial en humanos. Se seleccionaron 9 voluntarios varones sanos para una investigación con CBD y placebo, doble ciego y cruzado. Se administraron 600 mg de CBD a un grupo y placebo al otro, lo que resultó en una reducción de la presión arterial sistólica en reposo de -6 mmHg y del volumen sistólico en -8 mmHg. Sin embargo, se observó un aumento en la frecuencia cardíaca y un constante gasto cardíaco.
Los investigadores concluyeron que una administración aguda de CBD podría reducir la presión arterial en reposo y su elevación ante el estrés, aunque con un aumento de la frecuencia cardíaca. Se señaló la necesidad de realizar más investigaciones para concretar información que pueda ser útil para pacientes cardíacos.
Formas de actuación del CBD en el sistema cardiovascular, según lo recolectado
En primer lugar, es importante establecer algunos puntos informativos, como el hecho de que los receptores CB1 están predominantemente implicados en el sistema nervioso central y en sistemas reguladores de la presión arterial, mientras que el CB2 se encuentra principalmente en el sistema inmunológico, aunque también está presente en el sistema nervioso y el cerebro en cantidades menores.
Estos receptores participan en la regulación de la presión arterial y responden a la inflamación causada por infecciones o lesiones. Debido a la mayor demanda de receptores CB1 en los sistemas de regulación cardiovascular, este receptor tiene un efecto más significativo.
Beneficios antiinflamatorios: La propiedad antiinflamatoria del CBD puede ayudar en la inflamación del músculo cardíaco, como se observó en uno de los estudios mencionados anteriormente.
Dilatación de las arterias: Según investigaciones, el CBD puede tener un efecto relajante en las arterias al liberar óxido nítrico, lo que provoca su dilatación. Además, se relaciona con la capacidad del CBD para bloquear los canales de calcio, lo que resulta en la relajación y, por ende, la dilatación de las arterias.
Niveles altos de azúcar: Aunque no se conoce el mecanismo exacto, algunas investigaciones han demostrado que el CBD puede reducir los efectos de los altos niveles de azúcar en sangre.
Reducción del estrés: El estrés puede ser un factor de riesgo para las personas hipertensas, ya que puede propiciar una elevación de la presión arterial. Gracias al efecto del CBD contra el estrés, puede prevenir la hipertensión.
Disminución del exceso de líquidos: El aumento de líquidos en el organismo puede llevar a la hipertensión. Las propiedades del CBD que permiten la entrada de potasio a la célula facilitan la expulsión de sodio, lo que resulta en una disminución del volumen líquido en las células.
Algunas acotaciones finales
Como hemos evidenciado, el CBD desempeña un papel en la regulación de la presión arterial; sin embargo, este proceso sigue ciertos parámetros. De acuerdo con algunas investigaciones, esta función podría no ser efectiva en personas que sufren de hipertensión, aunque también se sostiene que la eficacia puede variar según cada individuo.
Por otro lado, el consumo de THC, el principal activador del receptor CB1, podría ocasionar un aumento en la presión arterial. Se menciona que este incremento es temporal y se normaliza después de unos minutos. Algunos lo comparan con el efecto que tiene la actividad sexual sobre la presión arterial. Sin embargo, investigaciones indican que este aumento inicial podría ser perjudicial para el paciente.
El CBD ha demostrado ser un compuesto excepcional del cannabis, ofreciendo beneficios para el tratamiento de diversas enfermedades y mejorando la calidad de vida de los pacientes. No obstante, existen parámetros que requieren una investigación continua para obtener conclusiones concretas sobre cómo afecta, por ejemplo, a la presión arterial.
Si estás considerando el uso de este cannabinoide para tratar tu hipertensión, te recomendamos hacerlo bajo la orientación de un profesional médico. Dado que los resultados de las investigaciones aún no son definitivos, es crucial una evaluación médica y una toma de decisiones supervisada por un profesional. No aconsejamos su uso sin la supervisión rigurosa de un profesional de la salud.
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