TDA y TDAH
Con los avances en medicina, han surgido nuevos tratamientos, y el CBD se destaca como uno de ellos. Este compuesto ha demostrado ser beneficioso en el tratamiento de más de 50 enfermedades, mejorando la calidad de vida y reduciendo significativamente los síntomas asociados a diversas condiciones.
En el caso del Trastorno por Déficit de Atención (TDA) y el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), el CBD ha sido explorado como una opción de tratamiento. ¿Pero qué resultados ha mostrado? ¿Hay respaldo científico para el uso del CBD en estas condiciones? ¿Cómo se combina el CBD con los tratamientos convencionales?
Estas son preguntas comunes cuando se aborda el tema del CBD para el TDA y TDAH. En este artículo, exploraremos estas incógnitas, analizando estudios científicos y testimonios para determinar si el Cannabidiol es una opción viable para personas que enfrentan estos trastornos.
TDA/TDAH. Causas y señales
Los trastornos de déficit de atención son condiciones neurológicas que dificultan mantener la concentración en una actividad y se caracterizan por episodios de hiperactividad e impulsividad. Aunque estos trastornos suelen manifestarse con mayor frecuencia en niños, no son exclusivos de esta etapa y pueden persistir en la edad adulta.
Tanto el Trastorno de Déficit de Atención (TDA) como el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) son comunes y se diagnostican en niños mayores de 6 años, aunque puede haber síntomas previos a esa edad. El TDA/TDAH es más prevalente que enfermedades como la esquizofrenia y la bipolaridad, afectando al 5,29% de los niños en edad escolar en todo el mundo. En España, se estima que alrededor del 6,8% de los niños entre 6 y 17 años lo padecen.
Este trastorno tiene una base genética, siendo hereditario en un 76% de los casos, lo que representa un riesgo cinco veces mayor para aquellos con antecedentes familiares de TDA/TDAH. Otros factores de riesgo incluyen el consumo de alcohol o tabaco durante el embarazo, traumatismos, nacimiento prematuro, entre otros.
Es crucial informar adecuadamente sobre este trastorno, ya que, de no tratarse a tiempo, puede dar lugar a la aparición de otras condiciones que complican aún más la enfermedad, como trastornos de conducta, ansiedad, trastornos del estado de ánimo, tics, problemas de aprendizaje, entre otros, afectando negativamente la calidad de vida de la persona.
Señales de advertencia sobre la presencia de TDA/TDAH
La detección del déficit de atención es un proceso que requiere la observación progresiva de un psiquiatra, ya que no existe una prueba específica para diagnosticarlo. Sin embargo, hay señales que pueden alertar a los padres sobre la posible presencia de este trastorno en sus hijos.
Un síntoma predominante en personas con TDA es la falta de concentración en las tareas, distrayéndose fácilmente, ignorando a quienes les hablan, no siguiendo instrucciones y olvidando con frecuencia las cosas.
En el caso del TDAH, se añaden síntomas como la impulsividad, la hiperactividad, el habla rápida y sin pensar, interrupciones frecuentes a otras personas, repeticiones de palabras, cambios emocionales, ansiedad, enojo o entusiasmo, entre otros.
Es recomendable iniciar el proceso de evaluación con el pediatra, quien puede derivar al paciente a especialistas como psicólogos, neurólogos pediátricos o psiquiatras, dependiendo del progreso de los síntomas.
Aunque el tratamiento no representa una cura, ayuda a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente. Sin embargo, los medicamentos convencionales asociados al tratamiento suelen tener numerosos efectos secundarios.
Usos del CBD para TDA y TDAH
El CBD, un cannabinoide con propiedades versátiles, ofrece beneficios significativos tanto para niños como para adultos que sufren de TDA/TDAH, mejorando considerablemente su calidad de vida.
Dado que el déficit de atención no es una enfermedad en sí misma, sino un trastorno con síntomas predominantes, el CBD demuestra su eficacia al reducir estos síntomas.
El CBD regula la sobreactivación del sistema nervioso simpático y relaja el sistema nervioso parasimpático, contrarrestando la hiperactividad. Actúa como ansiolítico, disminuyendo la ansiedad común en pacientes con TDA, mejorando el sueño y elevando el estado de ánimo. Además, funciona como oxigenante, reduciendo la probabilidad de nuevas enfermedades neurológicas.
Las personas con TDA/TDAH son más propensas a las adicciones, y los medicamentos convencionales pueden ser problemáticos. En este contexto, el CBD se destaca por no ser adictivo ni causar sobredosis, convirtiéndolo en una opción más segura.
Sativex, un medicamento basado en CBD, ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de este trastorno. Con una proporción de 1:1 de CBD y THC, en un estudio con 30 adultos con TDAH, se observaron mejoras en los síntomas de hiperactividad, impulsividad y déficit de atención. Esto se debe a que el CBD suprimió la producción de ácido gamma-aminobutírico (GABA) y aumentó los niveles de dopamina de manera natural, mejorando el rendimiento cognitivo y la estabilidad emocional.
El CBD ha demostrado ser seguro para su uso en niños, siempre bajo la supervisión de un médico que pueda establecer las dosis adecuadas y evaluar el progreso de la enfermedad.
Testimonios de pacientes y doctores sobre el uso de CBD para TDA
Cada vez más padres optan por utilizar CBD en el tratamiento del TDA y TDAH en sus hijos, al igual que adultos que padecen esta afección, respaldados por la recomendación de médicos. Un claro ejemplo es el Dr. David Bearman, quien inicialmente tenía dudas sobre la utilidad del CBD y la marihuana en el tratamiento del déficit de atención e hiperactividad. Sin embargo, tras investigar estudios anteriores al año 2000 y entrevistar a personas que atribuían sus éxitos académicos y profesionales al CBD, el Dr. Bearman decidió recetar CBD y marihuana medicinal a sus pacientes mayores de 21 años. Afirma que muchos de sus pacientes han experimentado mejoras significativas en la estabilidad, creatividad y desempeño académico.
La Dra. Claudia Jensen, pediatra y defensora del CBD y cannabis medicinal, también inicialmente tenía sus reservas sobre estos compuestos. No obstante, después de participar en estudios y aprender sobre los beneficios del CBD, comenzó a recetar este cannabinoide a sus pacientes, observando mejoras en la calidad de vida, especialmente en aquellos con un déficit de atención más avanzado. Sus pacientes han pasado de ser impulsivos e hiperactivos a desarrollar habilidades notables y alcanzar logros significativos.
Un caso particular es el de Adam, un contratista que creció con TDA y aprendió a manejar la enfermedad por sí mismo. Al enfrentarse a los desafíos de mantenerse enfocado y manejar la impulsividad, decidió consumir cannabis medicinal. Adam extrae su propio aceite de cáñamo y lo consume diariamente. Para los días de trabajo intenso, prepara brownies o galletas con el aceite para mantenerse concentrado, evitando los efectos secundarios asociados con medicamentos como el Ritalín. Adam destaca que el aceite de cáñamo no le ha causado ningún síntoma secundario, al contrario, mejora su rendimiento laboral y sus actividades diarias.
Estudios de la acción del CBD sobre el TDA/TDAH
Las teorías respaldadas por testimonios y estudios forman la base de cualquier medicamento, y el Cannabidiol (CBD) no es la excepción. Un estudio del 2012 con más de 2000 participantes que se automedicaban con CBD y otro grupo que utilizaba tratamientos convencionales reveló que aquellos que no usaban CBD, sino tratamientos convencionales, presentaban los síntomas típicos de hiperactividad e impulsividad asociados al TDAH.
El King’s College London llevó a cabo un estudio experimental piloto controlado con placebo y el Spray Oromucosal Sativex en 30 adultos con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Se dividió al grupo en dos, administrando placebo a 15 personas y Sativex a las otras 15 durante un mes.
Los resultados demostraron que el grupo que recibió placebo no experimentó cambios significativos en el comportamiento ni en los síntomas relacionados con la afección. En contraste, el grupo que recibió Sativex experimentó mejoras significativas en la reducción de la hiperactividad e impulsividad, reportando una mayor concentración en las tareas diarias y en el ámbito profesional.
Varios estudios han explorado la relación entre el TDA y TDAH y los bajos niveles de dopamina. La mayoría de los medicamentos diseñados para tratar estas afecciones se centran en estimular la producción de dopamina. Un estudio reveló que el CBD estimula el sistema mesolímbico de dopamina, proporcionando una perspectiva prometedora para el tratamiento.
Se han llevado a cabo investigaciones sobre posibles reacciones adversas al combinar CBD con medicamentos como Ritalín o anfetaminas, mostrando resultados desfavorables en modelos animales, como un aumento significativo en la frecuencia cardíaca. Sin embargo, en la práctica clínica, algunos pacientes han logrado reducir gradualmente los medicamentos convencionales al aumentar las dosis de CBD, evitando impactos negativos al retirar el tratamiento regular por completo, bajo la supervisión de sus médicos.
Conclusión, ¿Sirve el CBD para TDA/TDAH?
Una vez más, el CBD demuestra ser una opción eficaz en el tratamiento de una enfermedad, particularmente en el caso del déficit de atención. Este cannabinoide ofrece una alternativa segura para aquellos pacientes que enfrentan desafíos más avanzados. Aunque no existe una cura definitiva para el TDA/TDAH, es posible vivir de manera tranquila al controlar los síntomas con medicamentos. Sin embargo, los tratamientos convencionales han revelado en numerosas ocasiones que sus efectos secundarios pueden ser incluso más problemáticos que la propia enfermedad.
Tanto el CBD como la marihuana son, hasta ahora, las mejores opciones disponibles para los pacientes que lidian con este trastorno. En el caso de los niños, se recomienda el uso de aceite de CBD, ya sea directamente en sus comidas o en la preparación de dulces a base de este compuesto. Esta práctica ayuda a evitar que los niños fumen o vapen, reduciendo el riesgo de que desarrollen hábitos perjudiciales en el futuro.
Para los adultos que no tienen restricciones con respecto al THC, se sugiere utilizar proporciones equitativas de THC y CBD (1:1). Se ha observado que esta combinación resulta más potente en el alivio de los síntomas del TDA.
A pesar de que en muchos casos se recurre a la automedicación, es importante destacar la recomendación de evitarla y consumir CBD solo bajo la supervisión y recomendación de un médico especializado.